Pedidos · incluye el reparto y la carta
Pedidos a domicilio
sin comisión por pedido
Tus clientes piden en tu app, no en un portal. Pagas una cuota fija al mes: ni un céntimo por pedido, y el cliente es tuyo.




El día que lo usas
Del móvil del cliente a la puerta de su casa.
Entra el pedido
Suena en el panel y aparece solo, sin recargar nada. Si lo prefieres, tú decides si se acepta a mano o entra directo — y puedes elegirlo por separado para domicilio y para recogida.
Sale la comanda
El papel sale por la impresora de cocina sin que nadie lo mande. Con las líneas en el orden de tu carta, no en el orden en que el cliente las fue tocando.
Se lo lleva tu repartidor
Le asignas el pedido y le llega a su app. Él marca cuándo lo recoge y cuándo lo entrega, y el cliente lo ve en la suya.
Cuadras el día
Al cerrar tienes lo vendido por canal y por forma de pago, y el efectivo de los repartidores no se mezcla con el de tu cajón.

La app de tus repartidores. No es una plataforma de reparto: son tus empleados, con tu marca, y la ruta se abre en el mapa que ya usan.
Lo que resuelve
Lo que de verdad te está costando dinero.
«El portal se lleva un 30 % de cada pedido.»
Aquí pagas una cuota fija al mes y cero por pedido. A partir de cierto volumen la diferencia no es un ahorro: es el margen entero del mes.
«El cliente que pide por el portal no es mío.»
En tu app el cliente es tuyo: su nombre, su teléfono y lo que pidió la última vez. El día que dejes de pagarnos, esa lista sigue siendo tuya.
«Apunto los pedidos del teléfono en un papel.»
El Mostrador es la misma pantalla para el pedido que entra por teléfono o en persona: se apunta una vez, sale la comanda y cuenta en los informes como cualquier otro.
El detalle
El pedido, de principio a fin.

Empieza en el móvil de tu cliente: pide desde la app de tu restaurante, con tu carta y tus fotos, y elige a domicilio o para recoger. Si la franja que quiere ya está llena, la app le ofrece otra.

Y quien llama por teléfono o pide en la barra también entra: se apunta en el Mostrador, que está en la caja del TPV, en el panel y en el móvil de quien atiende. Con la misma carta y los mismos precios: sale su comanda y cuenta en los informes como cualquier pedido de la app.

El repartidor marca «Entregado» y el cliente se entera en ese momento. Nadie llama para preguntar si el pedido ha salido.
Lo que no hace
Cuatro cosas que conviene que sepas antes.
Preferimos que te enteres aquí y no en la segunda semana.
No te traemos clientes.
No somos un portal: no hay un escaparate con cien restaurantes donde te encuentren. Los clientes que tengas en la app son los que tú lleves ahí, y ese es justo el motivo de que no te cobremos comisión.
No ponemos repartidores.
El reparto lo hace tu gente, con su app. Si no tienes a nadie que reparta, este módulo no te resuelve el reparto: te resuelve la gestión del reparto.
El dinero de las tarjetas es tuyo, y el lío también.
El cobro online entra en tu cuenta de Stripe, no en la nuestra. Nosotros no lo tocamos — y tampoco respondemos ante tu banco si un cliente reclama.
No lleva inventario.
Sabe lo que vendes, no lo que te queda. Marcar un plato como agotado lo haces tú; no se descuenta de un almacén porque no hay almacén.
Cómo encaja
El pedido es solo una parte del servicio.
Los pedidos vienen con la carta incluida. Lo demás se añade cuando haga falta.
La carta
Va incluida: es la misma carta que ven en la app, en la mesa y para recoger, con lo que tú decidas en cada una.
TPV y comandera
Si además tienes el TPV, lo de la calle y lo de las mesas acaban en el mismo informe de ventas.
Empleados
Si tus repartidores están en plantilla, los das de alta también en Empleados y fichan como los demás.
Qué hace falta
Menos de lo que parece.
Tu carta y tu logo
Con eso montamos la app y el panel. No tienes que tocar nada.
Un móvil o tableta
Para ver los pedidos entrar. Vale el que ya tienes en la barra.
Impresora de cocina
Opcional, pero cambia el servicio: la comanda sale sola en vez de cantarla. Térmica de 58 o 80 mm, conectada a un ordenador del local que se queda encendido.
Quien reparta
Tu repartidor de siempre. Se instala su app en el móvil y entra con el código del restaurante y su código personal.
Preguntas
Lo que nos preguntan de los pedidos.
¿De verdad no hay comisión por pedido?+
No la hay. Se paga una cuota fija al mes, y da igual que hagas 20 pedidos o 2.000. El cobro online con tarjeta sí tiene coste, pero lo cobra Stripe en tu propia cuenta, no nosotros. Los SMS de verificación se facturan aparte, como dicen las condiciones.
¿Puedo aceptar los pedidos a mano?+
Sí, y por separado para cada tipo. Hay restaurantes que quieren confirmar a domicilio pero que la recogida entre directa: se configura así.
¿Qué pasa un sábado a las nueve, cuando no doy abasto?+
Se enciende «vamos a tope»: la app promete más tiempo mientras dura el lío y se apaga sola. No hay que acordarse de quitarlo.
¿Hasta dónde puedo repartir?+
Lo decides tú: dibujas tus zonas o pones un radio en kilómetros, con un precio de envío y un pedido mínimo para cada tramo. Más allá, la app le dice al cliente que está fuera de zona en vez de aceptarle un pedido que no vas a llevar.
¿Y los pedidos por teléfono?+
Se apuntan en el Mostrador, que es la misma pantalla. El pedido sale por cocina y cuenta en los informes igual que uno de la app — y desde Clientes puedes mandarle por WhatsApp el enlace de tu app, para que la próxima vez pida por su cuenta.
La demo
Te enseñamos tu app con tu carta dentro.
Media hora, sin compromiso y sin instalar nada. Si no te encaja, te lo decimos nosotros.