Ayuda · incluida, sin coste aparte
Ayuda y soporte
dentro del propio panel
Guías paso a paso, un asistente que sabe cómo está tu restaurante y, si de verdad no lo sabe, un ticket que contesta una persona. Sin llamar a nadie y sin salir de la pantalla.

El día que lo usas
Tres pisos, siempre en este orden, y solo con lo tuyo.
La guía
Escribes lo que te pasa con tus palabras —«no me entran pedidos», «anular fichaje»— y sale la guía con los pasos. El buscador aguanta faltas de ortografía y sinónimos, porque nadie escribe bien con prisa.
El asistente
Si la guía no llega, el asistente contesta mirando tu restaurante: si tienes el reparto apagado, te lo dice, en vez de explicarte una pantalla que no tienes.
El ticket
Y cuando de verdad no lo sabe, lo dice y abre un ticket con el contexto ya puesto. Lo contesta una persona, no otro robot.
Y lo que ves depende de lo tuyo
Las guías que salen son las de lo que tienes contratado, y a un empleado solo las de las secciones que le hayas dado. Nadie lee instrucciones de una pantalla a la que no puede entrar.

Una guía abierta. Cada paso dice dónde tocar, con el nombre del botón tal y como lo ves en tu pantalla y en tu idioma.
Lo que resuelve
Por qué esto no es «una sección de ayuda».
«La ayuda del programa habla de botones que no tengo.»
Aquí no. Si no has contratado el reparto, las guías del reparto no aparecen: ni en el buscador, ni en el índice, ni en lo que te responde el asistente.
«Busco “bote” y no encuentra nada.»
El buscador entiende cómo se habla en una barra: sinónimos, palabras sueltas y una falta de ortografía. Y si aun así no encuentra nada, te ofrece el asistente en vez de dejarte con una pantalla vacía.
«Me contesta un robot con generalidades.»
El asistente está escrito a partir de averías reales, no de folletos: lo que de verdad se rompe en un restaurante y qué mirar primero. Y separa lo que es cosa tuya de lo que es cosa nuestra.
Lo que no hace
Cuatro cosas que no hace.
Preferimos que te enteres aquí y no en la segunda semana.
El asistente no toca nada.
Lee tu restaurante para contestarte y ahí se acaba. No cambia precios, no acepta pedidos y no borra nada. Lo que hay que hacer, lo haces tú.
No sabe de lo que no es el panel.
No te va a asesorar sobre tu convenio, tu contabilidad ni tu contrato de alquiler. Si te dice que no lo sabe, es que no lo sabe.
No ve el restaurante de nadie más.
Contesta con tus datos y solo con los tuyos. Lo que otro restaurante haya preguntado no existe para ti, y lo tuyo no existe para él.
El vigilante avisa, no arregla.
Revisa cada restaurante cada cuarto de hora y nos avisa de lo que se ha quedado a medias. Lo que puede tocar por su cuenta es una lista muy corta, reversible, y viene apagada de fábrica.
Cómo encaja
La ayuda va con lo que tengas.
No es un módulo aparte ni cuesta más: viene con el panel y se llena según tu contrato.
TPV y comandera
Las guías de la sala: dividir una cuenta, quitar un plato servido, cuadrar la caja, la propina.
Empleados
Las del cuadrante y el fichaje, incluidas las de corregir o anular un fichaje, que siempre piden un motivo.
Pedidos y reparto
Las del día de pedidos: aceptar, imprimir, devolver, y qué mirar cuando no entra ninguno.
Qué hace falta
Nada.
Viene incluido
Con el panel, sea cual sea la combinación que tengas. No es un plan de soporte aparte.
En seis idiomas
Las guías y el asistente hablan en el idioma en que tengas el panel.
También para tu equipo
Un empleado ve las guías de sus secciones, sin que tengas que explicarle nada tú.
Y sin instalar nada
Está dentro del panel, en el botón de ayuda.
Preguntas
Lo que nos preguntan del soporte.
¿El soporte cuesta aparte?+
No. Las guías, el asistente y los tickets van incluidos con el panel.
¿Quién contesta los tickets?+
Una persona de nuestro equipo, con tu ticket y el contexto delante. El asistente solo prepara el borrador para que no tengas que contarlo todo otra vez.
¿El asistente puede ver mis ventas?+
No. Ve cómo tienes configurado el restaurante y cuántos pedidos y reservas hay hoy, no los importes. Tampoco ve claves, datos de pago ni nada de otro restaurante.
¿Y si la ayuda está mal o falta algo?+
Se abre un ticket y lo corregimos. Las guías se escriben a partir de lo que de verdad se pregunta, así que un hueco encontrado por un gestor vale más que diez páginas escritas de oficio.
¿Qué es el vigilante?+
Un repaso automático de cada restaurante cada cuarto de hora: si algo se ha quedado a medias —un pedido parado, una impresión encallada— nos sale un aviso a nosotros, para mirarlo antes de que lo notes tú. Lo que puede arreglar solo es una lista corta y reversible, y viene desactivada.
La demo
Te enseñamos la ayuda con tu panel delante.
Media hora, sin compromiso y sin instalar nada. Si no te encaja, te lo decimos nosotros.