La carta · incluida con Pedidos
Carta digital con alérgenos,
extras y seis idiomas
Una sola carta para la mesa, para recoger y para domicilio. Cambias un precio una vez y cambia en las tres — y decides qué platos salen en cada una.

El día que lo usas
Un plato, de escribirlo a que lo pidan.
Lo escribes una vez
Nombre, descripción, precio y foto. Los alérgenos y las etiquetas de dieta se marcan ahí mismo, y salen en todas partes donde se vea ese plato.
Dices qué puede elegir el cliente
Los tamaños con su precio, los extras que cuestan, y lo que trae el plato y se puede quitar —sin cebolla, sin salsa—, que no cuesta nada porque quitar no es un descuento.
Eliges dónde sale
Un menú familiar puede estar solo en domicilio, y el menú del día solo en la mesa. La misma carta, tres caras.
Publicas
Hasta que no publicas, el cliente sigue viendo lo de antes. Puedes dejar la carta a medias un martes por la mañana sin que nadie lo note.

La ficha del plato tal y como la ve el cliente en la app, con lo que puede elegir —aquí, la base de la pizza— y el precio al día. Lo que escribes una vez en el panel sale aquí, en la carta del QR y en la comandera del camarero: una sola carta que mantener.
Lo que resuelve
Tres líos de la carta que se acaban aquí.
«Tengo tres cartas y nunca coinciden.»
Hay una. La de la mesa, la de recoger y la de domicilio son la misma carta con lo que tú decidas quitar en cada una. Un precio se cambia en un sitio, salvo que quieras darle a la mesa precios propios.
«Traducir la carta me cuesta un dineral.»
Se traduce desde el panel a los seis idiomas, y puedes corregir lo que salga antes de publicarlo. Lo que falta por traducir se marca, para que no se te pase un plato.
«Me equivoqué con el IVA de las bebidas.»
El IVA va por plato y según el canal: lo que en la mesa va a un tipo, a domicilio puede ir a otro. No es una casilla que rellenes a ojo: el tipo lo marca el sistema según el producto y el canal, como dice la ley.
El detalle
Lo que el cliente ve, y lo que tú tocas.

En la carta de mesa, con fotos o solo con texto, como prefieras. En una carta de setenta platos, solo texto se lee mucho mejor en un móvil — y eso lo decides tú, no nosotros.

Y la misma carta en la comandera. Si estuvieran separadas, a los tres meses el cliente vería un precio que no coincide con su factura.
Lo que no hace
Cuatro cosas que no están, y una es a propósito.
Preferimos que te enteres aquí y no en la segunda semana.
Las fotos no las hacemos nosotros.
Montamos tu carta con las fotos que nos des. Si no tienes, la carta se ve estupendamente solo con texto — y una foto mala vende menos que ninguna.
La traducción hay que repasarla.
La traducción automática acierta casi siempre, y donde falla es justo en el nombre de tus platos. Por eso no se publica sola: puedes corregir cada texto antes.
No lleva escandallos ni coste por plato.
Te dice lo que vendes y a qué precio, no lo que te cuesta hacerlo. El margen por plato no sale de aquí.
En la app los precios se cambian uno a uno.
No hay subida en masa, y es a propósito: un precio mal puesto en la app es una venta con un importe que no querías. En la carta de mesa sí la hay, porque ahí nadie compra.
Cómo encaja
La carta es el centro de todo lo demás.
Sea cual sea el módulo que contrates, todos leen esta carta.
Carta QR de mesa
La misma carta, en el móvil del cliente que está sentado en la mesa. Puede llevar precios propios.
Pedidos y reparto
Lo que se pide a domicilio y para recoger sale de aquí, con lo que tú dejes visible en cada canal.
TPV y comandera
El camarero pide de esta misma carta, y el precio de la línea lo pone ella, no el aparato.
Qué hace falta
Tu carta, como la tengas.
La carta actual
En papel, en PDF o en fotos del móvil. La pasamos nosotros.
Fotos, si las tienes
Mejor a 1000 × 1000 px o más: en un móvil grande, una foto pequeña se ve borrosa.
Los alérgenos
Si no los tienes recogidos, en la demo te decimos cómo hacerlo sin volverte loco.
Nada más
El montaje lo hacemos nosotros; tú solo cambias precios después.
Preguntas
Lo que nos preguntan de la carta.
¿Cuánto tarda en montarse mi carta?+
Depende de lo larga que sea. En la demo la vemos y te damos una fecha concreta antes de empezar, no un «ya te diremos».
¿Puedo tener un plato solo para domicilio?+
Sí. Cada plato —y cada categoría entera— puede salir solo en los canales que elijas: mesa, recogida o domicilio.
¿Cómo funcionan los tamaños?+
Pones el precio de cada tamaño, no un recargo. En la lista el plato sale como «desde 8,00 €» y el cliente elige el suyo al abrirlo.
¿Y si un plato se puede hacer vegano si lo piden?+
Se marca como «a petición» y puedes añadir la frase que lo explique: «lo servimos sin el queso si nos lo dices». El cliente sabe qué puede pedir y la cocina sabe qué le van a pedir.
¿Quién puede cambiar la carta?+
Quien tú digas. Cada empleado entra con su usuario y ve solo las secciones que le hayas dado.
La demo
Te montamos un trozo de tu carta y la ves.
Media hora, sin compromiso y sin instalar nada. Si no te encaja, te lo decimos nosotros.